
Última actualización el 20/05/2026
Analizamos Kyoto no Neko, un juego de mesa de aventuras que destaca por su original sistema de aprendizaje y por sus espectaculares componentes.
1. Ficha técnica

Nombre del juego: Kyoto no neko
Diseño: Cédric Millet
Ilustración: Jérémie Fleury
Edad: +8
Nº jugadores: 2 a 4
Tiempo de juego: 35′
Dificultad: 1.77/5
Género: Familiar, Exploración, Dados
2. Contexto del juego Kyoto no neko
Kyoto no neko es uno de esos juegos que entran por los ojos nada más verlo. Su estética kawaii o cuqui (como lo llamamos nosotros) es un reclamo para este espectacular juego.

Nos transformaremos en gatitos que irán creciendo a medida que van descubriendo su entorno en la ciudad de Kyoto, Japón.
Haremos amigos, cazaremos, treparemos árboles, esquivaremos peligros… y cuando sea necesario, incluso sacaremos las garras.
3. Preparación de la partida
Empezaremos colocando el tablero central junto con los cuatro tableros de vecindario de cada gatito a cada lado (independientemente del número de jugadores).

Pondremos las 40 huellas al azar boca abajo en cada espacio del tablero central y de vecindario (exceptuando los espacios de calle, terraza y casa).
Situaremos también los dos abuelos con sus bicicletas en su espacio de calle indicado en el tablero, orientados en la misma dirección que las flechas. Dejando a un lado del tablero de juego las cartas de Bicicleta.
Deberemos dejar a la vista de todos el pergamino de misiones con las 5 cartas de misión (que podrán ir variando en cada partida, aumentado así la rejugabilidad y variabilidad).
Y finalmente, cada jugador toma un tablero de gatito junto con el de habilidades correspondiente. Coloca sus 4 marcadores de habilidad y 1 de resistencia (o crecimiento) en los espacios con un punto de su color. Deberá tomar también los cascabeles de su color, y colocar uno en cada carta de misión, otro en el espacio indicado de casa y el último en el lugar indicado en el tablero de gatito.
¡Pues ya estamos listos para empezar la partida, al lío!
4. ¿Cómo se juega a Kyoto no neko?
El jugador que haya acariciado un gatito más recientemente obtiene la ficha Koban de jugador inicial y será el que empiece a moverse. El gatito se mueve espacio a espacio ortogonalmente, y como máximo el número que indique su marcador de resistencia (o crecimiento).
El objetivo del juego es ser el primero en conseguir 5 medallas con forma de cascabel.
Estas medallas se podrán conseguir de varias formas:
- consiguiendo cada objetivo de las cartas de Misión (con cada una de las 5 Misiones obtendremos una medalla)
- mediante el contador de Victorias (consiguiendo 4 huellas de Lucha o Caza obtendremos una medalla)
- con los Amigos recibidos en Casa (consiguiendo 3 Amigos obtendremos una medalla)
Moverse por el tablero de ciudad:
Cada vez que un gatito encuentre una huella boca abajo deberá darle la vuelta. Si la huella tiene el fondo rojo (huella de Reacción) obligatoriamente deberá reaccionar con la prueba de habilidad correspondiente. Si la huella tiene el fondo blanco (huella de Acción), el jugador decidirá si reacciona a la huella y o bien sigue adelante hacia otro espacio (si aún le quedan movimientos).
Cuando un gatito falla una Reacción (huella con fondo rojo), su movimiento se detiene y termina su turno. Si tiene éxito, puede realizar una Acción o seguir moviéndose.
Veamos cómo son las huellas y lo que significan:
Huella de Reacción

Esta huella de Reacción indica que para superarla necesitas 5 puntos de Agilidad (símbolo rayo), y si la fallas deberás retroceder 3 espacios (el siguiente jugador decidirá dichos espacios).
Huella de Acción

Esta huella de Acción indica que para conseguirla necesitas 6 puntos de Caza, y si no lo consigues el ratón huirá 2 espacios.

Esta huella de Acción tiene dos posibilidades: Amistad (corazón) o Lucha (raspazo). Si optas por conseguir la amistad del gato necesitarás 6 puntos de Amistad y si la fallas huirá 2 espacios. Si optas por luchar, necesitarás 5 puntos de Lucha, y si fallas deberás retroceder 3 espacios (el siguiente jugador decidirá dichos espacios).
¿Y cómo conseguimos esos puntos de Amistad, Lucha, Caza y Agilidad? Pues sumando el valor que nos dé en el dado junto con nuestras habilidades adquiridas.
Con el dado puedes conseguir de 1 a 3 puntos, o bien una X (fallo crítico) que significará que has fallado el reto. Pero fallar no es del todo malo, ya que como compensación subirás 2 puntos de habilidad (de los errores se aprende, claro que sí).

Tanto si fallas el reto por una X en el dado, como si no alcanzas los puntos necesarios para superarlo, en ambos casos subirás la habilidad del reto (2 puntos en el primer caso y 1 en el segundo). Ni tan mal…

En este ejemplo, nuestro gato tiene 2 puntos de Agilidad (rayo), 3 puntos de Amistad (corazón), 2 puntos de Lucha (raspazo) y 3 puntos de Caza (arco).
Cosas que nos podemos encontrar por la calle:

BICICLETAS: Durante nuestra aventura callejera nos encontraremos algunos obstáculos. Uno de ellos será cruzar la calle, con el riesgo que ello implica… Cada vez que pongamos un pie en la calle deberemos robar una carta de Bicicleta. Ésta nos indicará el número de espacios que tendremos que mover cada bicicleta (siempre en el sentido de las agujas del reloj).
Si una bicicleta pasa o se detiene por un espacio con un gatito, éste deberá esquivarla con una Reacción (como si de una huella con fondo rojo se tratara) mediante una prueba de Agilidad. Si la supera podrá seguir avanzando, en caso contrario deberá ser retrocedido por otro jugador 1 espacio (tal como indica).
SETOS: Moverse de un espacio a otro a través de setos no provoca una prueba de Habilidad, pero requiere una Habilidad de Agilidad de 4 como mínimo.
TEJADOS: Moverse de un espacios a otro a través de tejados no provoca tampoco una prueba de Habilidad, pero requiere una Habilidad de Agilidad de 6 como mínimo.
GATITOS DE OTROS JUGADORES: Si en tu camino te cruzas con el gatito de otro jugador, tienes la opción de luchar con él o bien ignorarlo (aunque el otro jugador puede decidir que sí quiere pelea, en cuyo caso deberás pelear de todas formas).
Si lucháis, deberéis colocar una ficha de «Enemigo derrotado» en el espacio donde tiene lugar la lucha. Después simultáneamente haréis una prueba de Lucha, y el que la gane (sumando el resultado del dado junto con su marcador de Habilidad de Lucha) recibe la ficha que añadirá a su contador de victorias. El que pierda subirá 1 punto su marcador de Lucha (o 2 en caso de que salga una X en el dado) y huye los espacios indicados en la ficha de «Enemigo derrotado».
Cartas de Misión

Una de las cosas que nos va a proporcionar más medallas son cumplir con las Cartas de Misión. En cada partida habrá un total de 5. Éstas serán distintas según el escenario que se vaya a jugar (según indique el reglamento), o bien, una vez dominado el juego, se pueden colocar al azar y mezclar escenarios.
Hay diferentes tipos de misiones: cruzar la calle, hacerse amigo de un gato, cazar un ratón, luchar contra un perro, luchar contra otro jugador, subirse a un árbol, etc. Cada vez que consigamos superar una misión obtendremos una medalla.
Crecimiento del Gatito
El primer jugador que añada una medalla en uno de los espacios indicados de Crecimiento provocará el crecimiento de TODOS los gatitos. De esta manera, aumentará el número de espacios que puede moverse un gatito por el tablero.

Esto también permitirá que el jugador que ha provocado el crecimiento pueda aumentar 5 puntos sus Habilidades, a repartir como quiera en el marcador.
Fin de la partida

Cuando un jugador añade la quinta medalla en su espacio de Victorias, se termina la ronda de juego de los demás jugadores y finaliza la partida. El gatito con más medallas ¡gana la partida!
5. Componentes y diseño del juego Kyoto no neko
No hay duda de que estamos ante un juego con una producción increíble y cuidada. Los gatitos de goma con sus cofres de cartón (hay que montarlos), el colorido tablero, las fichas de troquel que dan todavía más volumen e inmersión al juego…. En definitiva, una maravilla para la vista.

Los componentes de cartón tienen el grosor suficiente para que se mantengan en buen estado durante mucho tiempo. Llevamos muchas partidas y tanto los cofres como el resto de figuras de troquel están perfectas y unidas a su base. Si bien es cierto que algunos árboles se han desmontado con el uso, pero no hay mayor problema que volver a unirlos.
La caja viene con dos separaciones de cartón para distribuir los cofres de gatito a un lado y las fichas de troquel al otro. También se incluyen varios sobres en los que teóricamente se pueden guardar algunos de los componentes, pero es algo más estético que práctico, ya que son muy finos y a la que pones algo dentro se deforman. Pero son una preciosidad, todo hay que decirlo…
Hay 5 cofres para montar. Uno destinado a guardar todas las huellas y los otros cuatro para guardar cada gatito con sus medallas y cubitos de marcador correspondientes. Así a cada jugador se le proporciona un cofre del color del gatito elegido y ya tiene todo lo necesario para jugar.
Las ilustraciones son también una maravilla visual, con un estilo totalmente manga. Lo que concuerda a la perfección con la temática del juego.
6. Experiencia de juego en Kyoto no neko
Kyoto no neko no es para nada un juego complejo. Es bastante sencillo una vez conoces las reglas y empiezas a jugar. Se podría catalogar como un juego familiar apto para todos los públicos, y muy recomendable para gente no jugona, ya que es súper vistoso e invita a jugar a cualquiera que se lo pongas por delante.
También podría considerarse como un juego de iniciación al mazmorreo al tener que ir descubriendo en cada espacio lo que nos depara una huella, que puede ser tanto bueno como malo.
Si buscas algo complejo y profundo este no es tu juego… Pero si sólo quieres pasar un buen rato sin grandes complicaciones y te encanta lo cuqui… ¡este es tu juego!
Tiene una alta rejugabilidad gracias a las Cartas de Misiones y a los diferentes escenarios que se nos presentan, a parte del juego base.
Además, escala bastante bien a cualquier número de jugadores. Nosotros solemos jugar a dos y funciona perfectamente. Quizá haya menos interacción en cuanto a peleas gatunas pero tampoco es el objetivo del juego. No se trata de fastidiar al otro sino de buscarte la vida y aumentar tus habilidades por ti mismo. Y lo mejor de todo es que aunque falles también tienes recompensa, algo que va genial para aquellos que no toleran muy bien la frustración y la desdicha lúdica (véase niños/as). ¡Fallar te hará crecer! Como en la vida misma.
7. Opinión personal del juego Kyoto no neko
Personalmente me encanta el juego porque me llama la atención todo lo cuqui y solemos jugar en familia. Tristemente suelo perder, ya que el subir habilidades aunque falles beneficia mucho a los que piensan poco en su estrategia y van un poco a lo que surja (véase niños/as y gente poco jugona). Esto hace que los se paran más a pensar sus movimientos y si les llega o no con sus habilidades para enfrentar un reto (Análisis Parálisis) acaben por recorrer poco tablero y consiguiendo apenas un par de amigos y cazar alguna que otra presa. Lo que lleva a conseguir menos medallas y tener la sensación de que te ha faltado tiempo.
Así que no hay que subestimar a ‘Kyoto no neko’ porque seguramente pille desprevenido a más de un experto y curtido jugador (entre los que no me incluyo).
Es un juego precioso, que llama muchísimo la atención y a nosotros por ahora, después de 15 partidas, todavía nos encanta y nos apetece jugar. Tiene prácticamente infinitas posibilidades de juego distintas que rompen su posible monotonía. Y el hecho de que cada espacio sea una huella por explorar lo hace muy dinámico, además de conseguir una notable inmersión en la temática del juego.
Así que ‘Kyoto no neko’ es un juego muy recomendable para jugar en familia y como iniciación a los juegos de mesa. En estos casos será un acierto seguro.
Puedes conseguir este maravilloso juego en el siguiente enlace:

